El GPS es contexto, no toda la navegación
El GPS del iPhone te da en todo momento tu posición — latitud y longitud. A bordo es enormemente útil: como punto de partida para el rumbo, como lugar con marca temporal en la bitácora, como comprobación cruzada de la navegación clásica. Pero el GPS no sustituye el entender el rumbo, la corriente y las mareas — lo complementa.
¿Qué precisión tiene realmente el GPS?
A cielo abierto, la precisión suele estar en el rango de pocos metros. Pero varía con las condiciones:
- Cielo despejado (mar abierto) → buena.
- Calas estrechas, orillas altas, bajo cubierta → peor, porque los satélites quedan tapados.
- Un valor de precisión (a veces mostrado como HDOP o en metros) te dice cuánto puedes fiarte de la posición.
Esa dispersión es también la razón por la que una alarma de fondeo necesita un radio con margen: incluso en un amarre fijo, la posición medida «se mueve» un poco.
El GPS en conjunto
- Rumbo: la posición actual es el punto de partida desde el que calculas el rumbo.
- Bitácora: cada entrada de la bitácora recibe posición y hora automáticamente — práctico para reconstruir una travesía.
- Verosimilitud: una demora terrestre (por ejemplo Luz en el horizonte) contrastada con la posición GPS revela errores en ambos lados.
Tu posición se queda contigo
La recepción GPS es pasiva: el dispositivo solo escucha a los satélites y para ello no necesita red móvil. NauticCalc usa la posición en local — no se envía a ninguna nube, sin seguimiento en vivo, sin cuentas. Es bueno para la privacidad y funciona también donde no hay cobertura (consulta Navegación sin conexión).
Errores habituales
- Confianza ciega en la posición GPS sin comprobación cruzada.
- Ignorar la precisión: un valor de 30 metros no es una posición exacta.
- Modo de ahorro de energía, que ralentiza la localización.
- Confundir el rumbo GPS con el rumbo de compás — uno es sobre el fondo, el otro en el agua.
Conclusión
El GPS a bordo es un gran aliado: posición rápida para el rumbo y la bitácora, buena comprobación cruzada de la navegación clásica. Quien interpreta bien la precisión cambiante y no toma la posición a ciegas gana seguridad — y mantiene el control de sus propios datos, porque todo se queda en local.
Sigue leyendo: Posición GPS · Bitácora · Sin conexión en el mar
